como va el paìs? que està pasando en estos dìas... como los medios de comunicaciòn ahora nos dan cada vez noticias màs nuevas, de segundos, de ùltimo minuto... noticias que solo se mencionan en una ediciòn para ser olvidadas al siguiente dìa cuando ya hay nuevos ùltimo minuto que se repiten periòdicamente, cada tres años hay problemas con niños violados, cada siete años hay noticias de desgracias naturales y asì cada vez es un ùltimo minuto en la televisiòn que no se deja de repetir.
Los medios ahora estan provocando el modo de vida, supuestamente somos iguales que en la usa, que tenemos el mismo acceso que un español al lado de francia, gracias a conexiones de banda ancha, que la tecnologìa nuestra està a la par del mundo, pero somos colombianos y nos asombra una memoria USB de 1G giga, los celulares son algo "domestico" por estos dìas, pero no deja de ser solo un reflejo de la expansiòn de otros... la identidad de algo còmo no partir del interior, no como parte aislada, sino como un componente independiente que se desarrolla, con y para los otros desde su reconocimiento, no como el reflujo de otras costumbres degradadas o copiadas que son imposibles de contextualizar a nuestro diario desarrollo de la vida, de la relaciòn con el tendero sin las teorìas avanzada de Marketing, que nos dan los españoles o las hermosas caras pàlidas que nos muestran en la pantalla, anunciando un producto que se supone es cien por ciento, Colombian, no se trata de patriotismo o el seguimiento de un color, sino la identificaciòn y aceptaciòn de la condiciòn que nos expone ante el mundo.
Los colores, las "minorias" en nuestro paìs son todo, somos un paìs de minorìas, de negros, de indios, de mulatos.
lunes 18 de septiembre de 2006
viernes 15 de septiembre de 2006
De cómo la marihuana hace conocer el mundo
Ayer caminaba a casa desde el poblado, estraba trabajando yy era ya de noche cuando decidí encender un buen tabaco de yerba, estaba distraído en esa acción que es prender una pata corta, cuando desde el fondo de algo que es una calle alguien me pidió “un cuero” al momento saqué el papelillo sin dejar de estar concentrado en lo mío… encendí el cigarro ante ellos que eran tres, una mujer y dos hombres de voz caribeña, costeños ellos, de Cartagena y Monteria… la mujer Argentina, una conjunción especial imagino mezclando esas culturas… eran jóvenes, no sé que edad pero no llegan a los 20, quizá 18, me quedé fumando yerba con estos pelados y luego me invitaron al parque del poblado, donde seguimos de fuma y tomando vino, es lo mismo en todas partes, un grupo cliché de jóvenes reunidos al son de nada ya que ningún tema se trata, solo se habla de aventuras de un recuerdo gracioso o de la yerba claro está, nada más… sin embargo es inevitable sonreir cuando uno piensa en lo que es el mundo, eso de las igualdades en todo, a pesar de la distancia, del lenguaje, nos unimos en una comunión que nos identifica… y reune sin sentirnos desconocidos compartiendo al menos una palabra con alguien que jamás volveremos a ver… al final me fui de allí, ya sabvía qué iba a pasar, cuáles son los personajes, las voces que se escuchan con ese mismo acento sea acá, Bogotá o Quindío, la cosa no cambia hasta que ves lo ojos de alguien y ya acaba todo, crees que el mundo ha Empzado de nuevo.
miércoles 13 de septiembre de 2006
Yerba Verde – Oídos
Moño, yerba, liyo, MaryJane, ganja, joint, colino, yerba o marihuna, por todas partes reconocemos su olor y sus nombres nos sorprenden de repente en un entorno que no es nuestro pero que nos une en el deseo de sentir abrir la mente.
Ese humo nos persigue a cada día, cada noche, esperamos entender el espíritu de la yerba, el compartir cada día una nueva conversa al ritmo del canavis que entra en los pulmones en ese hilo delgado de humo hasta subir y enrojecer en los ojos… estamos en la honda, hemos abierto la puerta y ahora sentimos que estamos unidos. Marihuaneros de Medellín. En el centro caminando, en la calle del CEFA, o en Lovaina, en el barrio y la música invadiendo los oídos con historias verdes que hacen fumar más y más.
Ese humo nos persigue a cada día, cada noche, esperamos entender el espíritu de la yerba, el compartir cada día una nueva conversa al ritmo del canavis que entra en los pulmones en ese hilo delgado de humo hasta subir y enrojecer en los ojos… estamos en la honda, hemos abierto la puerta y ahora sentimos que estamos unidos. Marihuaneros de Medellín. En el centro caminando, en la calle del CEFA, o en Lovaina, en el barrio y la música invadiendo los oídos con historias verdes que hacen fumar más y más.
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