viernes 15 de diciembre de 2006

16 años en mil novecientos ochenta y cuatro



Podes creer que somos una especie en vía de extinción, que hemos nacido en un tiempo que no nos contempla.
Siempre hemos estado en decadencia y somos quienes negamos el tiempo, antes que ser una oposición a lo contemporáneo… una salpicadura de tiempo, unos segundos que se esparcen…
Hemos vuelto a ser nada
Reducidos a fracciones, centésimas o gramos, una medida exacta que nos expresa en una insignificancia,
Decimos que las cantidades no importan
Podes decir que al decir somos nos incluimos
Nos apropiamos de nosotros y confundimos el deseo de no ser
Propiedad privada del yo, la decisión
Te sabès las tablas de multiplicar y has sumado algo de tiempo
En las manos podes contar algunos apartes, como subtítulos en letras amarillas que recuentan tu vida
La mano derecha sobra de historias
No comprendes pero sabès que las palabras se deslizan de esa forma cálida que te enseñaron en los años sesenta
Clases televisivas en color ocre
Sonrisas extranjeras en voces mejicanas
Ya sabes cual es el ritmo
No sabes cual es la música
Y volves a repetir que sos una parte de la nada
Con la segura convicción de no pertenecer al todo.

martes 12 de diciembre de 2006

Progreso Anacrònico

Definitivamente de repente es que nacemos, a cada instante algo renovado, interesante, que nos llena con su aire. Me duele el dedo de más grande que tengo en la mano izquierda.(Me tuve que detener para poder identificar, tanto cual era el dedo, como cual era mi lado opuesto al derecho, localizar el dolor y decir que el dedo del corazón me dolía… estaba detenido en observar con palabras este acto de escribir.)

Hay algo que nos aparta el camino del tiempo moderno, algo que va lento, en anacronía con el espacio-tiempo que se supone debe habitar en el momento; de esta forma se da por cabida la posibilidad que algunos actos, o una representación de un lenguaje desconocido o profundamente analizado, el tiempo se nos sea una ráfaga de imágenes sucesivas que dan la impresión de ligereza.

Era su delicadeza en el aire lo que me contuvo y detuvo de forma inmediata, la calidez de su forma al pasar mi faringe… frío y lente abordándome… podría explicarlo, decir que eran tantos árboles, específicamente exponer el número real de plantas que habitaban cada metro cuadrado, pero no eso no era, de pronto sentí que el tiempo disonaba a su alrededor, ya no iba; estaba.

Recordé con ánimo el nacimiento que se había dado en mí de repente, esa humedad en el espacio, entre los árboles me hacía sentir como hombre en medio de las montañas, detenidos al borde el limite más próximo, observando como en frente a ellos se extendían más, mayores, inmensas montañas que se diluían con el cielo, pero salí, estaba en medio de la ciudad, Avenida las Vegas, Medellín.

miércoles 6 de diciembre de 2006

Un regalo para vos

Checa las imagenes abajo, las dimensiones: mas de un metro de alto por 40 de ancho, en realidad no lo sè pero son grandes, si queres uno escribinos a la direcciòn: inforupez3@gmail.com y te la damos gratis... eso si, si estas en medellìn... son hechas por nosotros, hechas en vinilos y acrilico...