viernes 12 de enero de 2007
De Ronda por el Barrio
Bar las delicias, alimentando más sentidos, sin detenerse solo en el paladar... calles oscuras putas, alguien que te pide una moneda con una cara rencorosa en medio de la acera cuando no sabés si te van a creer que no tenés plata mientras sostenés una botella de ron ocho años en tus manos... entonces a muchos no les queda nada más que pedir un trago y sentarse con uno, estar con alguien en un callejón por juananbú, ver el bus de zamora a las 11.30 en colombia y no tener miedo de que se va ir, sino dejarlo, abandonarlo y tomar por el Colombiano directo al Ambassador, salsa y control, cerveza de bar en el centro a media noche, sin la necesidad de compartir un cielo con alguien de una forma especial, solo con otro que disfruta a su manera ese mismo bar, esos mismos travestidos en frente que se nos insinuan en hermosas mujeres... estoy embelezado en conocer la vida de ciudad, esa que he odiado, temido... lovaina a media noche, jivaros ofreciendo su mercancía con una cortesía que te asombra, moteles de mala fama, indigente en persianas sucias, un perro que ya no reconoce a su dueño, ojos rojos... solo? que estoy solo? no soy nada, solo una figura más en estas noches y es eso precisamente lo que me hace existir, ser parte del mundo, sin ser el centro de atención... no soy el centro del universo, no soy el que dice no al no tener monedas, sino un rostro que van a olvidar... el tiempo nos mató ... ahora el tiempo no existe, fluidos casi viserales o arteriales rondan la calle y voy en tumulto hacia ella... no te reconozco en este mugre que a las 4 de la mañana mis manos dejan ver, ya sea por la bicicleta o por tantas aceras visitadas, guayaquil nos observó... nos regaló tinto y ese paisaje de amistad salvaje, violenta... sonrisas, un sin sentido, dando pasos girando, el hueco vacío, no hay a la orden o brazos, jeans económicos, nada, solo señoras que cargan bultos, yendo a casa, otra barre y se gana la papa, otro al fondo deja ver un surriago y ese machete, estamos en la montaña... un señor de gorra, una foto... un bar de tangos, una cerveza y nuevas imagenes, señor fumando con pipa... la bastilla, librerias cerradas, grupos en las aceras... ya no venden pescado en el Colombiano, andamos en la mitad de la calle, a veces pienso si es huyendo de las aceras y de sus transeuntes o si es por esa satisfacción de caminar por donde no se puede... parque de bolivar, olor a orín... prado centro, nuevas aceras nos esperan y sonreímos de nuevo... nos callamos, la calle de bantú nos espera, solitaria, sin yerba... ron ocho años en nuestras manos... sin razón seguimos... todas esas imagenes son de otra persona, claro... pero no las he vivido, las he encontrado y solo en una noche, sin un peso en el bolsillo, con la convicción simple de caminar... sin problemas de decision...
Publicado por
olmosis
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